jueves, 11 de noviembre de 2010

Cruces de un Padre Ejemplar..


El pasado 17 de septiembre se conmemoro 17 años del sensible fallecimiento de Rafael Muñoz Zabala, agricultor, ganadero y trabajador en el Valle del Cauca. El señor Rafael quien hasta 1989 trabajó en la industria de licores del Valle, dejo un doloroso sentir entre familiares y amigos.



Las Cruces de un Padre Ejemplar.


Desde la vía panorama se observan unas cruces en las montañas que rodean la periferia urbana del municipio de Vijes.


Tres cruces que parecieran estar cuidando desde lo alto al pueblo blanco del valle, Vijes. Calles amplias con casas blancas me encuentro entrando al pueblo, llegando a la plaza observe que se habían perdido, entre verdes surtidos de la madre naturaleza, las extrañas y misteriosas cruces.
Al preguntar por ellas a transeúntes de la plaza un joven, Jeison Rivera, me dijo: “no conozco quien las hizo, hasta ese lugar he llegado por que el profesor de educación física nos hace subir al final de cada año a todos los del colegio.
Sigo caminando, bajo un samán grande me siento y me encuentro coincidencias con don Plutarco Muñoz, un señor nacido en 1939 quien conoció a don Rafael Muñoz.
Don Plutarco, comienza hablarme y mi cabeza se hace grande, recorriendo con sus palabras las historias de aquellas cruces que me causaban tanta curiosidad. ”Joven, las cruces las hizo un señor Rafael Muñoz Zabala, fue hijo de don Nicanor Muñoz, patriarca de Villa maría allá en la loma.”






Rafael Muñoz Zabala es hijo segundo de Nicanor Muñoz unos de los primeros fundadores y moradores del corregimiento de Villa maría antes llamada, potrerito; Rafael nació en las cepilladas y olorosas maderas de un piso en la casa de don Nicanor el 4 de octubre de 1938. Su nombre se dio porque así se llamaba el abuelo de don Nicanor. Don Plutarco me comentaba que el estudio con Rafael, su papá había comprado una hectárea de café y eso era motivo para que don Plutarco y Rafael se conocieran.


Las historia de las cruces la conozco por don Plutarco, pero él no se da cuenta de quien le pregunta por las cruces es el nieto de Rafael.
Rafael era un buen hombre, cuando estudiaba con Plutarco Muñoz compartía su merienda fortaleciendo una amistad de amor y lealtad a un amigo de verdad. A los 28 años Rafael empezó a trabajar en las industrias de licores de Valle, donde con su esposa e hijas fueron a la ciudad a explorar otro ritmo de vida, forjando de buenos valores amistada entre sus nuevos amigos de la empresa y su familia.

Rafael nunca quiso dejar de todo el campo, por eso 10 años después de laboral en tal empresa, compro una finca y ganado, que lo entretuvieran los fines de semana. Fue en esa casa donde Rafael le enseño a sus hijas a labrar la tierra, impartiendo enseñanzas de humildad, sencillez para con los vecinos quienes eran sus trabajadores.
Los fin de años invitaba a todos sus amigos de la industria y vecinos para celebrarlo, haciendo mingas para la comida de noche buena y el tradicional año viejo.


Para las fechas especiales Rafael les daba a sus amigos compartieres que lo colocaban en el hombre ejemplar muy querido por su grandiosa generosidad con todos sus amigos.
Como penitencia el 3 de mayo de 1993, por iniciativa construye las tres cruces de tal manera que mire hacia su casa como significado de gratitud a DIOS y protección de él y toda la familia. Colocando una tradición a todos los pobladores de villa maría, de el día de la cruz y en semana santa que quienes suban con su familia sus plegarias DIOS les guardara bendición.


Lastimosamente en septiembre de ese mismo año, la envidia de gente mala llegan para quitarle la vida sin compasión, dejando vacio de amista para tan buen hombre entre vecinos familiares.

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